Al ser la ruleta un juego de azar, puramente probabilístico, se han desarrollado numerosas estrategias que permiten mejorar tus chances de ganar en el largo plazo, independientemente de las pérdidas que puedes tener en una u otra jugada.
Una de las estrategias más conocidas y usadas por los jugadores profesionales es el sistema Martingale, o simplemente “martingala”. Esta estrategia consiste en elegir un color (aunque también funciona con par o impar, o con 1-18 y 19-36) comenzar con la apuesta más baja posible y si pierdes duplicas esa apuesta, si vuelves perder vuelves a duplicar, aumentando tu apuesta al mismo color una y otra vez hasta que ganas, luego de ganar vuelves a apostar la apuesta mínima. Es decir, por ejemplo eliges el rojo, empiezas apostando uno, pierdes, apuestas dos pierdes, apuestas cuatro pierdes, apuestas 8 ganas, en la siguiente apuesta vuelves a apostar uno.
Se ha hecho muy popular una variante de esta estrategia conocida como “martingala invertida” esta estrategia consiste en doblar la apuesta cada vez que ganas y volver a la apuesta mínima cuando pierdes, de esta forma, supuestamente compensarias tus pérdidas en tus rachas. Pero en concreto es un completo absurdo matemático, de esta forma solo aumentaras tus perdidas al maximo.
Otra variante de la estrategia martingala, pero con más acierto que la martingala invertida, es la estrategia Fibonacci (nombre inspirado en la famosa secuencia numérica propuesta por el matemático italiano del mismo nombre), en esta estrategia, al igual que en la martingala empiezas con la apuesta más baja y cada vez que pierdes vuelves a apostar al mismo color pero en un monto igual a la suma de tus últimas dos apuestas, y si ganas retrocedes al monto apostado dos jugadas atrás. Por ejemplo: eliges el negro, entonces siempre apostas al negro, y en tu primer apuesta pones una ficha, pierdes, entonces vuelves a apostar al negro la suma de tus ultimas dos jugadas, que en este caso es solo una y por lo tanto vuelves a jugar uno, vuelves a perder entonces apuestas, en este caso la suma te dará 2, juegas dos fichas, vuelves a perder, juegas 3, vuelves a perder, juegas 5 y ganas, entonces en la siguiente jugada apuestas 2. Para poder tener éxito en esta estrategia debes contar con una gran cantidad de dinero para cubrir las apuestas en caso de una racha de varias apuestas perdedoras.
Otra estrategia popular, derivada de la martingala, es el método D’Alembert (también bautizada así en honor a un matemático), en este método también eliges un color (o par-impar) y comienzas a jugar con la apuesta más baja, sumandole en cada perdida una unidad y en caso de ganar vuelves a la apuesta de menor valor. Es decir, eliges por ejemplo apostar a pares, empiezas apostando uno, pierdes, apuestas 2 pierdes, apuestas 3 pierdes, apuestas cuatro, ganas, y entonces vuelves a apostar uno.
Los jugadores con más experiencia prefieren jugar o la martingala o a la estrategia Fibonacci, valiéndose en ambos casos de una buena suma de dinero de base para cubrir las pérdidas ocasionales.